Principios y Recetas Para Educar A Los Más Pequeños

La educación de los hijos parece ser ahora más difícil que antes. Las prisas,nos obligan a hacer lo urgente a cambio de lo importante y es duro renunciar a la comodidad. Pero para que el niño/a se convierta en una persona segura,flexible y tolerante,el adulto debe ser capaz de enseñarle,procurando afecto,atención y estabilidad. Así,todo lo que aprenda contribuirá a la construcción de un ser humano capaz de reflexionar,defender sus derechos y respetar los de los demás,aceptando las limitaciones propias de la vida.

Se tiende a responsabilizar a la sociedad o a la escuela de la educación,pero el niño/a aprende y se comporta en función de la seguridad,confianza y congruencia educativa que muestren sus padres. Tampoco depende,como se ha tratado de demostrar últimamente,de la situación o el estrato socio económico. Es cuestión de tiempo,dedicación,incomodidad y paciencia.

Sustentado sobre una concisa base teórica,elaborada con minuciosidad y cuidado,este libro reúne la experiencia adquirida en más de cuatro décadas dedicadas al trabajo y el estudio de la orientación en niños entre 0 y 3 años;ofreciendo a los padres,una guía práctica para afrontar los temas que generalmente ocasionan más conflictos en la familia,como la alimentación,el sueño o los miedos.

Los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo de la personalidad. La voluntad y la capacidad de esforzarse para conseguir metas,solucionar conflictos o regular las propias emociones,se construye poco a poco y su aprendizaje comienza muy temprano. Es preciso asumir responsabilidad desde el nacimiento porque en manos de los padres está educar hijos pasivos e inseguros o reactivos y responsables.

Nadie ha dicho que educar sea una tarea sencilla,pero ni es tan difícil como creemos,ni tan fácil como parece.

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